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De Corazon a Corazon

por todos

En un mundo donde pareciera que todos solo se preocupan por si mismos y viven sumergidos en el egocentrismo, es preciso dar una repasada a una pequeña sección del Compendio de la Doctrina de la Iglesia Catolica y reflexionar de manera personal sobre nuestra manera de actuar ante las situaciones de injusticia, de falta de caridad, y de mucha indiferencia ante aquellos mas vulnerables de nuestra sociedad.

Hoy deseamos despertar nuestras conciencias un tanto dormidas y saber que podemos unir esfuerzos para ver unos por otros y así hacer de este mundo tan lastimado un cambio positivo a favor de aquellos mas abandonados por la sociedad.

Veamos… Dice así:

b) La responsabilidad de todos por el bien común

166 Las exigencias del bien común derivan de las condiciones sociales de cada época y están estrechamente vinculadas al respeto y a la promoción integral de la persona y de sus derechos fundamentales.349 Tales exigencias atañen, ante todo, al compromiso por la paz, a la correcta organización de los poderes del Estado, a un sólido ordenamiento jurídico, a la salvaguardia del ambiente, a la prestación de los servicios esenciales para las personas, algunos de los cuales son, al mismo tiempo, derechos del hombre: alimentación, habitación, trabajo, educación y acceso a la cultura, transporte, salud, libre circulación de las informaciones y tutela de la libertad religiosa.350 Sin olvidar la contribución que cada Nación tiene el deber de dar para establecer una verdadera cooperación internacional, en vistas del bien común de la humanidad entera, teniendo en mente también las futuras generaciones.351

167 El bien común es un deber de todos los miembros de la sociedad: ninguno está exento de colaborar, según las propias capacidades, en su consecución y desarrollo.352 El bien común exige ser servido plenamente, no según visiones reductivas subordinadas a las ventajas que cada uno puede obtener, sino en base a una lógica que asume en toda su amplitud la correlativa responsabilidad. El bien común corresponde a las inclinaciones más elevadas del hombre,353 pero es un bien arduo de alcanzar, porque exige la capacidad y la búsqueda constante del bien de los demás como si fuese el bien propio.

Todos tienen también derecho a gozar de las condiciones de vida social que resultan de la búsqueda del bien común. Sigue siendo actual la enseñanza de Pío XI: es « necesario que la partición de los bienes creados se revoque y se ajuste a las normas del bien común o de la justicia social, pues cualquier persona sensata ve cuan gravísimo trastorno acarrea consigo esta enorme diferencia actual entre unos pocos cargados de fabulosas riquezas y la incontable multitud de los necesitados ».354

Gran compromiso que todos tenemos si deseamos tomar en serio las palabras de este documento que acabamos de compartir, pero si nos logra despertar aunque sea un poquito el deseo de tomar acción y de ya no estar de brazos cruzados, hemos avanzado aunque sea un pasito. No caigamos en el error de pensar que yo no puedo hacer nada porque eso le corresponde a las Iglesia, instituciones, grandes corporaciones, porque pensamos que lo que podamos hacer nosotros es realmente nada. Pero si unimos esfuerzos y hablamos con otras personas sobre esto y logramos contagiarlos, entonces podemos hacer mucho mas que si no hiciéramos absolutamente nada, aunque pareciera que no fuera mucho. Recordemos que siempre es mejor hacer algo por pequeño que sea, que no hacer nada.

Algo para Reflexionar…

Posted by Dora on October 16, 2014
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cristiano-cosmetico-papa-francisco

¿La nuestra es una “vida cristiana cosmética, de apariencia o es una vida cristiana con la fe laboriosa en la caridad?”. Es la pregunta que se ha planteado el Papa Francisco en la homilía de la Misa celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta.

A continuación la reflexión del Santo Padre:

¿Qué es la Fe?

La fe no es sólo rezar el Credo, sino que pide que nos separemos de la avidez y de la concupiscencia para saber dar a los demás, especialmente si son pobres.

La fe no tiene necesidad de aparecer, sino de ser. No tiene necesidad de ser cubierta de cortesías, especialmente si son hipócritas, cuanto de un corazón capaz de amar de modo genuino. Jesús condena ese tipo de seguridad totalmente centrada en el cumplimiento de la ley.

No vivamos de apariencia

Jesús condena esta espiritualidad cosmética, aparentar ser buenos, bellos, ¡pero la verdad es que adentro es otra cosa! Jesús condena a las personas de buenas maneras pero de malas costumbres, esas costumbres que no se ven pero que se hacen a escondidas. Pero la apariencia es justa: esta gente a la que le gustaba pasear por las plazas, hacerse ver rezando, maquillarse con un poco de debilidad cuando ayunaba… ¿Por qué el Señor es así? Vean que son dos los adjetivos que usa aquí, pero relacionados: avidez y maldad.

Jesús dirá de ellos “sepulcros blanqueados” en el análogo pasaje del Evangelio de Mateo, remarcando ciertas actitudes que Él define con dureza como “inmundicia”, “podredumbre”. “Den más bien como limosna todo lo que tienen dentro”, es su contrapropuesta.

La limosna ha sido siempre, en la tradición de la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, una vara para medir la justicia. También Pablo, en la Lectura del día, discute con los Gálatas por el mismo motivo, su apego a la ley. Y también el resultado es idéntico porque la ley sola no salva.

Lo que vale es la fe. ¿Cuál fe?

La que trabaja por medio de la caridad. El mismo discurso de Jesús al fariseo. Una fe que no es solamente recitar el Credo: todos nosotros creemos en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo, en la vida eterna… ¡Todos creemos! Pero esta es una fe inamovible, no trabajadora. Lo que vale en Cristo Jesús es su labor que viene de la fe o mejor la fe que se hace trabajadora en la caridad, es decir, vuelve a la limosna. Limosna en el sentido más amplio de la palabra: desprenderse de la dictadura del dinero, de la idolatría del dinero. Toda codicia nos aleja de Jesucristo

El Papa Francisco evocó un episodio de la vida del padre Arrupe, quien fue Prepósito General de la Compañía de Jesús:

“Un día, una señora rica lo invitó en un lugar para donarle dinero para las misiones en Japón. La entrega del sobre tuvo lugar prácticamente en la puerta y delante de periodistas y fotógrafos. El padre Arrupe contó haber sufrido una “gran humillación”, pero aceptó el dinero “por los pobres de Japón”. Cuando abrió el sobre había diez dólares.”

Por esto, debemos preguntarnos si nuestra vida, es una vida cristiana cosmética, de apariencia, o una vida cristiana con la fe que trabaja en la caridad.

Jesús nos aconseja dos cosas: “No presumamos de lo que demos”. y “No demos solo lo que nos sobra”. Y nos habla de aquella viejita que dio todo lo que tenía para vivir. Y elogia a aquella mujer por haber hecho esto. Y lo ha hecho un poco a escondidas, quizá porque se avergonzaba por no poder dar más


(Papa Francisco, Homilía en Santa Marta, 14 de Octubre de 2014)

solidarios

Porque queremos vivir nuestra fe de manera congruente, y porque somos cristianos que desean que la presencia de Dios se pueda reflejar en nuestras acciones… por eso y por muchas otras razones nos hemos decidido a tomar acción en lo que nos corresponde e ir en buscar de aquellos que necesitan conocer el Amor de Dios y saberse amados por El. 

 

amar

Exhortación Apostolica Evangelii Gaudii – La Alegria del Evangelio

180. Leyendo las Escrituras queda por demás claro que la propuesta del Evangelio no es sólo la de una relación personal con Dios. Nuestra respuesta de amor tampoco debería entenderse como una mera suma de pequeños gestos personales dirigidos a algunos individuos necesitados, lo cual podría constituir una «caridad a la carta», una serie de acciones tendentes sólo a tranquilizar la propia conciencia. La propuesta es el Reino de Dios (cf. Lc 4,43); se trata de amar a Dios que reina en el mundo. En la medida en que Él logre reinar entre nosotros, la vida social será ámbito de fraternidad, de justicia, de paz, de dignidad para todos. Entonces, tanto el anuncio como la experiencia cristiana tienden a provocar consecuencias sociales. Buscamos su Reino: «Buscad ante todo el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás vendrá por añadidura» (Mt 6,33). El proyecto de Jesús es instaurar el Reino de su Padre; Él pide a sus discípulos: «¡Proclamad que está llegando el Reino de los cielos!» (Mt 10,7).

No, no podemos…

Posted by Dora on September 5, 2013
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Salir

Ser Solidarios!

Posted by Dora on August 29, 2013
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En el deseo de crear conciencia sobre las diferentes maneras de ser solidarios, aquí esta una mas!

No a egoismo

 

Ser mas Misericordiosos!

Posted by Dora on August 1, 2013
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Misericordia